Una crónica polaca: Varsovia

Plaza del casco histórico de Varsovia. A la derecha, el edificio del ayuntamiento y un poco más hacia nosotros, el Castillo Real; en el centro, Segismundo; al fondo, edificios antiguos y cafés; desde donde fotografiamos: la Iglesia de Santa Ana y su campanario.

En esta crónica de viaje te seguimos contando de nuestro trip por Europa del Este, y esta vez hacemos un flashback hacia donde todo comenzó. La primera ciudad de este recorrido fue Varsovia, en conjunto con Cracovia, de lo que abarcó Polonia en nuestro viaje. Nos hospedamos en el centro de la ciudad, en el barrio llamado Stare Miastro que es el centro histórico, rodeado por el río Vistula y las calles Grodzka, Mostowa y Podwale.

Callecitas con colores y empedrado.

Comenzamos nuestra estadía recorriendo Varsovia por nuestra cuenta, la noche que llegamos. Nos tentamos con  probar unas cervezas cerca de la calle principal Krakowskie Przedmiesce.

Vista de la plaza central desde el campanario y mirador de la Iglesia de Santa Ana.

La historia nos devela que luego de la Segunda Guerra Mundial la mayor parte de Varsovia quedó destruida. Gracias a la memoria grupal de la sociedad y un trabajo que llevó mucho tiempo, se pudo reconstruir el casco histórico y sus alrededores lo más similar a cómo era cada edificio y cada casa. Para esta reparación se utilizaron mapas, fotografías y la memoria de cada ciudadano dispuesto a hacer renacer de las cenizas a esta ciudad. Después de este renacimiento, en 1980, el Casco Histórico de Varsovia fue declarado Patrimonio de la Humanidad.

La entrada de la Ciudad Vieja la marca la Plaza del Castillo que se observa en esta última foto. Allí se ubica en el centro la Columna de Segismundo, dedicada al rey homónimo que en 1596 trasladó la capital del país de Cracovia a Varsovia. Entre otros sitios, en esta plaza encontramos el Castillo Real, de estilo barroco, y la Catedral de San Juan Bautista, que es una de las iglesias más importantes del país.

Para darnos una idea de cómo quedó esta ciudad recomendamos ver la película «El pianista». Es cierto que todo, con la misma fuerza de la humanidad que lo destruye, puede volver a renacer a partir de un solo escombro en pie. Varsovia es el ejemplo máximo.

Por la Plaza del Mercado.

La Plaza del Mercado: Concebida desde sus inicios como ayuntamiento y sitio para la venta de productos alimenticios, aquí se formaron los gremios de los productos que se comercializaban desde la Edad Media. En la plaza se encuentra la estatua de una sirena, dedicada al escudo nacional de Varsovia. Es un lugar destacado para almorzar, descansar, y apreciar los colores y la belleza de las fachadas. Aquí aún hay partes sin restaurar, pero día a día se avanza más con la reparación edilicia de la ciudad.


Como en otras ciudades europeas comenzamos nuestro recorrido con un Free Walking Tour, pero, además, hicimos un tour que nos llevó a conocer El Barrio Judío de Varsovia, en donde se vivió el gueto durante la Segunda Guerra Mundial. El tour lo hicimos con el grupo de Free Walking Tour de Varsovia. Son los chicos del paraguas naranja, la mejor onda y una información súper completa.

Monumento al Levantamiento de Varsovia en la Plaza Krasiński.

Uno de los monumentos que destacamos es el del Levantamiento de Varsovia. Está dedicado a todos aquellos que perdieron su vida en el levantamiento de 1944. Este monumento refleja la fuerza y el sostén que tuvo el ejército, como los civiles polacos, para levantarse en armas, ante la invasión nazi. Impotente y realista detalla las escenas de la lucha y cómo los soldados se escondían en alcantarillas para atacar y sobrevivir.
A pocos metros apreciamos las monumentales estatuas del Palacio de Justicia.

La estatua que aquí fotografiamos está dedicada a los niños que participaron en el Levantamiento, usual y tristemente llamada «Los niños de Varsovia».
  • En la zona del gueto visitamos también el Monumento a los Héroes del Gueto y el Museo Judío. Para info actualizada de horarios y precios te recomendamos entrar a la página oficial: www.polin.pl/en/about-museum
De camino por la Ciudad Nueva.
Maria Salomena Sklodowska-Curie, para nosotros Marie Curie. Personalidad influyente de Polonia.

Desde las paredes del museo y antigua casa de Maria Curie: nacida durante la dominación rusa del territorio polaco en 1867, arriesgó su vida al estudiar en la Universidad científica y comenzó su carrera en la radioactividad. Fue una de las primeras mujeres en recibir Premios Nobel, y única en recibir dos condecoraciones, una en Física y otra en Química. Si bien vivió mucho tiempo en París, nunca olvidó su tierra natal y dedicó el descubrimiento de su primer elemento químico en honor a su país: El Polonio.

Hoy descansa en París. Después de todos sus descubrimientos en la radioactividad, murió por la intensa exposición a la radiación. Mujer de empuje y creación, Varsovia la recuerda en su casa, en donde vivió, con este mural y un Museo, en honor a su vida y obra.

El museo no abre los lunes y los horarios de apertura y cierre varían según la época del año. Chequeá la página oficial para más info: en.muzeum-msc.pl

«La simplicidad es la meta más alta, alcanzable, cuando se han superado todas las dificultades». F. Chopin.

Frédéric Chopin, pianista y compositor polaco, fue famoso por su música y estilo. En su honor el aeropuerto de Varsovia lleva su nombre y también un concurso de piano que se realiza cada 5 años muy popular en Polonia. Puedes recorrer la avenida de los bancos musicales, cercana a la plaza central, en la que te sientas en un banco, presionas el botón sobre la base y puedes relajarte al compás de la música de Chopin.

Del otro lado del Río Vístula, el Barrio de Praga abre sus calles.
Catedral de San Florian.

Barrio de Praga: Este antiguo barrio contiene edificios intervenidos, un estilo bohemio y de aire abandonado, así como la presencia de artistas y mucha gente joven. Desde lejos, se ven las torres de la Catedral de San Florian, el mártir. Esta zona y su iglesia nos muestran la resistencia polaca a la rusificación del país. Si bien la Iglesia fue destruida durante el nazismo, en su interior se conservan las dos estatuas originales del patrono San Miguel Arcángel y de Florian.

A tener en cuenta: podrás leer en algunos sitios que este es un barrio peligroso. ¡Nada más lejos que eso! Es un barrio como cualquier otro de la ciudad y de noche con mucha vida.

Luego de la Iglesia de San Florian y las calles del barrio bohemio Praga visitamos, caminando por la calle Floriánska, la plaza de los músicos ambulantes. Este grupo musical representa la música polaca durante la guerra y su resurgimiento. Es posible apreciar la variedad de instrumentos y la ropa de época que lleva cada una de estas estatuas.

Plaza de los músicos ambulantes.

NI el frío, NI la lluvia nos frena. El día que llegamos a la ciudad de Varsovia. En el país que desde pequeña quise conocer.

La calle Krakowskie Przedmiesce, desde donde sacamos esta foto, es el pasaje de la Ruta Real de Polonia: por aquí pasaban los reyes para ir desde el Castillo hacia los palacios de verano. A medida que recorres esta calle verás el Palacio Presidencial, la Universidad Nacional de Varsovia, la Iglesia de Sta. Ana y la Iglesia de las Bernarditas. También, hermosos cafés y jardines.

Nos despedimos de Varsovia, pero no de Polonia: te invitamos a leer nuestro post de Cracovia.

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