Más que una ciudad para volar, Cappadocia


Mientras nos acercábamos a Avanos y Goreme, en Cappadocia, ya podíamos ver una de las tantas formaciones rocosas que dominan el paisaje. Es un lugar que sorprende, ya que las cuevas, las rocas y la altura de las antiguas chimeneas de hadas se combinan con una ciudad instalada entre el esplendor y la huella de los hititas y los primeros cristianos, que se refugiaron bajo tierra y dejaron pinturas en sus paredes.

Tras el paso de cenizas volcánicas hace miles de años, Cappadocia tomó su forma de altas y extrañas rocas. El resultado de esto es lo que vemos hoy y tanto deslumbra a viajeros y viajeras al llegar. Estas formaciones fueron utilizadas por distintas civilizaciones como cuevas, iglesias, refugios y castillos. ¡Bienvenidxs a Cappadocia!

Dormir en una cueva o antigua ciudadela

En la puerta de Hikmet’s House.

Además de volar en globo, Cappadocia tiene muchísimo para ofrecer en tours y circuitos de aventura. Para nuestra estadía, Hikmet’s House nos invitó a quedarnos en Avanos, uno de los barrios de Cappadocia, reconocido por sus casitas de piedra y la producción de cerámica roja, arcilla proveniente del Río Rojo, el más largo de Turquía. 

El hotel y sus alrededores de piedra forman un conjunto de casas remodeladas de más de cien años en las que la familia Hikmets se instaló y continúa al día de hoy. Nuestra habitación fue una antigua despensa de cocina, también depósito de pan y sitio de preparativos varios. Por fuera, un gran patio comunitario comunicaba las salas de la casa entre todos lo que vivían allí como centro de reunión, como nuestros conventillos de La Boca en Argentina. Una estadía más que cálida y con intercambio de mate y té turco antes de partir.

Cómo llegar a Cappadocia desde Estambul
o cualquier punto de Turquía

Viajamos con Turkish Airlines desde Estambul en un vuelo corto: 1 hs aprox. Onur, Atlas y Pegasus vuelan al aeropuerto Kayseri y Turkish a ese y a Nevsehir: el más cercano a Goreme. Podes ir también en bus nocturno, el viaje dura 12 horas desde Estambul. Los buses para viajar por todo Turquía son muy buenos por si consideras esta opción y tienen buena conexión con Cappadocia por ser un punto muy turístico. Solo tenés que acercarte a las estaciones principales de buses y averiguar in situ qué opciones hay. En general, cuando son trayectos largos, hay alguna combinación con buses o mini buses.

Dónde dormir y cómo moverte por la ciudad
y sus alrededores

Las zonas más cómodas para hospedarse son Goreme, Avanos y Ürgüp. Entre estos tres puntos se encuentra casi todo para visitar y moverse diariamente. Lo interesante del hospedaje es poder encontrar un sitio que esté instalado en las antiguas cuevas y sentir aún más la geología del lugar.

Bus interno por los pueblos.


Es posible conocer Goreme caminando, aunque algunos sitios se encuentran en caminos entre rutas. Para alejarse un poco más es práctico alquilar bicis o scooters. Esto le puso otro color a nuestra visita. También hay buses locales para moverse entre las localidades cercanas y son económicos, lo único que no ayuda en este sentido es que tienen poca frecuencia.


Nuestra visita, momento a momentoPrimer día: museo, valles y atardeceres

De nuestra visita a Goreme destacamos el Museo al Aire Libre, en el que se pueden ver antiguos frescos paleocristianos y las casas en las cuevas.
Su entrada cuesta 30 liras turcas y tiene espacio para estacionar bicis, motos o autos por fuera. Este fue el primer punto en nuestro recorrido.

Una de las cuevas del Museo al aire libre.


Desde aquí caminamos al Valle de las Rosas, un sitio increíble para disfrutar del paisaje lleno de formaciones rocosas. Es fácil ir caminando, está a solo 2.3 km del Museo. Luego, y ya con la motito, pasamos por Pasabaj a ver las famosas chimeneas de hadas de Turquía, y las cuevas de Çavuşin. A estos dos últimos es más cómodo ir en algún transporte y la entrada es gratuita.

Al terminar este paseo, seguimos hasta el Drevent, el Valle de la Imaginación, para adivinar formas del terreno y sus montañas. Otro valle recomendado para ver es el Valle del Amor, nosotros lo vimos desde el vuelo en globo, pero podes visitarlo mientras regresas hacia la ciudad de Goreme siguiendo este mismo recorrido. Se cree que recibe este nombre por las formas fálicas que toman las rocas.

Caminando entre las piedras de Pasabaj.
Buscando altura en Valle de la Imaginación.

Por último, y antes de terminar este recorrido de mañana/tarde, visitamos el gran castillo de Uçhisar, una fortaleza antigua con palomares y túneles. Un sitio en lo más alto de la ciudad y que funcionó como fortaleza y ciudadela durante el siglo I. Se pueden visitar sus pasadizos y túneles, así como sus palomares. Su entrada cuesta unas 15 liras turcas y desde arriba se tiene una gran vista de toda la ciudad.

Antes de que caiga el sol. Para ver el atardecer subimos al Sunset View. Es un sitio muy mal marcado en Goreme, pero que podes ir preguntando para subir, tampoco es imposible. Su acceso se encuentra entre terrazas y pasadizos de hoteles. Lo visitamos al atardecer, pero hay muchas personas que también van bien temprano a la mañana para ver el amanecer y los globos en el aire.

Atardecer desde el Valle de la Imaginación.
Atardecer desde el Sunset View en Goreme City.

Segundo día: Ürgüp y Avanos

En nuestro segundo día nos decidimos a visitar pueblo de Ürgüp que es muy bello, tranquilo, para andar y almorzar. Fuimos con la motito que alquilamos y nos quedamos hasta el mediodía. Caminamos por la plaza central y ascendimos a la Colina de los deseos, otra fortaleza de Cappadocia con túneles, cuevas y chimeneas desde la que se puede ver toda la ciudad.

Cerámicas, marcos y artesanías en venta en las paredes del barrio.

Al iniciar la tarde emprendimos un recorrido por Avanos, el pueblo en donde nos hospedamos. Avanos tiene un centro urbano antiguo dedicado a las cerámicas y un mercado los viernes que te hará sentir uno más del pueblo. Desde Goreme podes llegar en bus local o alquilando bici/motito. A diferencia de Goreme, Avanos es una zona más local y tranquila, en donde es posible conectar con las personas del lugar y apreciar un ritmo más relajante. Sus hospedajes y arquitectura difieren de Goreme porque no son cuevas las que se encuentran aquí, sino más bien casitas de piedra con grandes patios centrales, y en el centro de la ciudad un puente colgante que une las dos orillas, dejando paso al río Kizirlimal. Y dejando lugar a una nueva forma de vida entre el agua, arcillas y vinos.

De paseo por Avanos.
En el mercado local.
El puente más rechinador del universo, Avanos.

Tercer día y desde el aire: volar en globo

Luego de dos días aquí e ir haciendo barajas con el tiempo y el dinero, nos decidimos por tomar nuestro vuelo en globo. El imperdible turístico de Cappadocia. Nos han preguntado varias veces por qué son tan famosos estos vuelos aquí. Lo cierto es que el atractivo nace de las grandes vistas que ofrece la ciudad y de lo mágico que es verlo aún desde el aire. Este paseo en globo lo que tiene de lindo lo tiene de caro, pues sí, no es para nada barato.

En temporada alta es difícil que te hagan descuento, pero siempre podes reducir el precio abonando en efectivo. Los vuelos cuestan entre 140 a 180 euros por persona. Te dejan abonar tanto en efectivo como con tarjeta de crédito.

Tené en cuenta reservar con tiempo si vas en temporada alta (mayo a junio y septiembre) e ir preparado para que las condiciones climáticas marquen tu vuelo. Si el tiempo está malo, pues a esperar al día siguiente.

La aventura de volar en un canasto.

El paseo en sí: Contratamos el viaje con la empresa Royal Ballon, y resultó perfecto. En general el servicio que ofrecen todas las empresas es recogerte bien temprano, tipo 4 am por tu hotel, te llevan a un punto de reunión en el que ofrecen un gran desayuno, mientras se espera el pronóstico del día.

Mientras esperábamos esto, que por cierto no estaba en condiciones para nuestro vuelo, podes tomar café y descansar en una sala. Cuando el clima está ok alguien gritará let’s go! y al unísono todos se moverán hacia las camionetas. Ya desde aquí el vuelo empieza a suceder. Las camionetas de Royal Ballon estaban distribuidas para quienes volábamos esa mañana en no más de 12 personas por canasta. El viaje en camioneta es muy corto, detrás de una colina que está a 5 minutos descendimos, y se comenzaron a inflar los globos.

Una vez los globos listos, subimos, y el piloto nos dio una explicación del comportamiento que esperaba de nosotros y de las cosas que estaban prohibidas. Fue evidente que por los celulares y por sacar una foto la gente podía hacer cualquier pavada que pondría en peligro a todos y que el piloto lo contaba por experiencia propia. Así que simplemente había que activar el sentido común.

La canasta se alejó del suelo muy suavemente, casi como que un imán desgastado nos mantuvo unos metros arriba por varios minutos. De a poco y sin darnos cuenta el globo subió y empezamos a tomar altura. Ya se podía ver Cappadocia de su cintura hacia arriba. Pensó Lau que le iba a dar un poco de vértigo, pero lo que sucede es que el globo sostiene una cesta que es alta y que no te deja sacar mucho del cuerpo hacia afuera. Esto hace que todo el tiempo la vista apunte hacia adelante y arriba. Si te asomas y miras de lleno al piso ahí sí, se siente más la altura a la que estás.

El vuelo fue perfecto, el viento ayudó y subimos suave y con movimiento lineal. Pudimos ver todos los valles y el piloto nos explicaba lo que veíamos y no dejaba de repetir el gran día que nos había tocado después de lo que parecía un día para cancelar partidas.

Al buscar tierra y descender, un equipo de la empresa nos hacia señas y nos marcaba el espacio sobre un campo. Con una especie de remolque como pista de aterrizaje, y ayuda de los asistentes que nos esperaban, descendimos suavemente, y, al tocar la plataforma, bajamos. Mientras desinflaban el globo y preparaban todo ya podíamos pensar en lo buena idea que había sido gastar todo ese dinero en esta experiencia. Un brindis, medallas de vuelo y frutillas marcaron el definitivo final.

Luego, uno de los del equipo nos llevó en la camioneta hasta nuestro hotel. No eran ni las 8 de la mañana en que todo esto había sucedido mientras el sol se acomodaba del todo sobre la tierra. Sin dudas, vale infinitamente la pena volar en globo.

En el descenso.

Visitar las ciudades subterráneas,
otro desafío para después de volar en globo

Lo mejor y hacia el sur de la ciudad es visitar las ciudades subterráneas, como las de Kaymakli y Derinkuyu. Más de 15 pisos hacia abajo (unos 80 metros de profundidad) nos hicieron delirar y sentir inmersos en estas cuevas en donde vivieron antiguas civilizaciones. Sin dudas, estas cuevas son aquello que hacen de esta ciudad un lugar único. Lo sorprendente de estos sitios es comprender cómo y desde hace miles de años aquí se desarrollaron grandes culturas que aprovecharon la geología del lugar y la supieron explotar construyendo sus habitaciones bajo tierra, ventiladas y con pozos para tomar el agua del río. Estas dos ciudades subterráneas se conectan entre sí mediante un túnel.

Circuitos turísticos

El centro de Goreme es un sitio armadísimo para el turismo, es por eso que en cada paso se encuentran lugares para comer, alquilar bici, moto o auto y paquetes de tours por los principales puntos de Cappadocia. Estos tours se organizan todos en base a tres tipos de recorridos, asociados a un color.

Cualquiera sea el tour que vayas a tomar, o si haces el recorrido por libre, te recomendamos llevar ropa cómoda, zapatillas para caminar y protección solar.

Foto de mapa que figura en la estación de buses en el centro de Goreme.
Todos los locales de empresas de buses se encuentran uno al lado del otro en la estación central, en el medio de Goreme.

–> El red tour/tour rojo es uno de los más visitados porque te llevan a ver desde el Castillo Uçhisar, el Museo al aire libre de Goreme, el Valle del Amor y las chimeneas de Pasabag. Después de eso, te llevarán a conocer el modo de fabricación y los tipos de cerámicas del lugar, muy tradicionales y que tuvieron su esplendor en el barrio de Avanos, donde nosotros nos hospedamos. Por último, se visita el Valle Devrent, el que es famosísimo por parecerse al paisaje de la luna, con formaciones rocosas raras y pozos.

–> El green tour/tour verde comprende una visita al punto panorámico de Goreme que te hemos comentado, el Sunset View. Luego, te llevan a visitar las antiguas ciudades subterráneas, te cuentan su historia, para qué y quiénes las utilizaron, así como su modo de creación a tantos pies bajo tierra. Este tour incluye el paso por el monasterio Seline y una caminata de 3 km hacia el Valle de Ilhara, un valle natural muy profundo. Finalmente, pasas por el Valle de las Palomas, que te permite ver el Castillo de Uçhisar.

–> El blue tour/tour azul es el más inusual, pero que vale la pena si tenés más días en Cappadocia y te gusta la aventura. Este tour te lleva a conocer la villa griega de Mustafapasa y el monasterio Keslik, en medio de un terreno muy extraño. Dentro de este monasterio se encuentra la Iglesia de San Miguel, que tiene frescos del siglo XIII. Luego, visitarás el pueblo de Taskinpasa, la zona arqueológica de Sobesos, típica por mosaicos y construcciones romanas mezcladas con las cristianas. Al final, se conoce el Valle de Soganli, en donde hay antiguas iglesias para conocer en las rocas.

Los tours tienen un precio fijo de aprox 20 euros cada uno y tienen horarios y días pautados. Normalmente tu hotel puede contratar el tour un día antes y al otro día el servicio te pasa a buscar por tu hospedaje.

Para no perder la costumbre turca

Así como en otros puntos del país, es posible en Cappadocia tomar un baño turco. Nuestro recomendado es el que se encuentra en la plaza central de Ürgüp, y se lo localiza bajo el nombre del Baño de la Ciudad. Es un lugar con historia y tradición.

Gracias por jugar con nosotros en este viaje una vez más.

Asimismo, hay tours y servicios de paseos que te llevan por algunos de estos puntos típicos en bici, en caballo, caminando o en buses para que no tengas que hacer ni un mínimo esfuerzo. Nuestro consejo en esta ciudad es definitivamente caminarla y contratar bicis o motito para ir a los puntos más alejados, las rutas están bien y es un circuito cercano. Es una ciudad para estar al aire libre y conocer sus terrenos y sinuosidades.

Si querés saber más de Turquía, te invitamos a nuestro post «A la usanza turca, tips para viajar por Turquía».


Un comentario en “Más que una ciudad para volar, Cappadocia

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