La costa turquesa de Turquía: Fethiye

Cuando un lugar tiene varias formas de pronunciarse, y la que pensábamos repitiendo como loros no es la correcta, ya todo comienza siendo diferente. Fethiye, al pronunciarse “fetie” o en algunos casos más a la tana o griega, “fetiche”. Esta costa se encuentra en el distrito de Mugla, en la provincia de Antalya, en la zona sur del Mediterráneo, y es súper conocida por los turcos porque es elegida como un destino para veranear, por locales y extranjeros europeos. 

Pero no se trata de una sola costa, o un lugar estático, sino de más de doce islas distribuidas y agrupadas que invitan a descubrir por sí solo cuál puede ser la más turquesa y paradisíaca entre todas. Por eso, y por su cercanía a Grecia, empezamos a notar su familiaridad con costumbres turcas mezcladas con las griegas e italianas. Ya por las calles veíamos menos rigurosidad en vestimentas y más caras desconocidas, personas que estaban de paso, frente a lo que fue la antigua aldea que aquí existió, la villa de Telmeso.

Cómo llegamos. Bus, buses y más buses.

Si hay algo que pudimos conocer en profundidad en Turquía fue su servicio de buses. Lejos de ser incómodos o informales, se asemejan a aviones de vuelos domésticos. Lo único que baja un poco de comodidad son los mini buses y que se suelen usar para conexiones cortas o traslados dentro de una ciudad. El bus desde Pamukkale a Fethiye tarda unas 3.30 hs y primero hay que tomar un mini bus hacia Denizli y desde allí tomar el de larga distancia. No hay info de esto en ninguna web así que aprovechá este post y relajate, los tickets se compran en las estaciones de buses en el momento y hay viajes todos los días.

Qué hacer en esta ciudad turística y costera

Además de visitar algunas de sus playas, que más abajo contaremos, es interesante visitar sitios culturales y que resaltan en Fethiye por estar emplazada sobre las ruinas de antiguas civilizaciones bizantinas, con un puerto y castillos antiguos. Apenas llegamos, en el centro de la ciudad, salimos a buscar algún lugar para comer. Ya el sabor tenía otros tonos: ensaladas griegas, yogures, jugos, pizzas italianas, y cervezas importadas.

Antes de sumergirte en el agua y que no te quieras mover más de ahí, recomendamos comenzar por el paseo histórico de la ciudad. Para esto, visitamos:

  • Las tumbas licias: por sobre la ciudad, en la colina, se encuentran diferentes tumbas talladas sobre piedra caliza que son verdaderas obras de arte. Podrás notar su apariencia romana en arquitectura y la cantidad deslumbrante de tumbas que se horadaron sobre las rocas como si fueran cajas incrustadas.

Los pueblos licios (de origen griego) fueron una cultura y civilización que se desarrolló alrededor del siglo VI aC por las actuales ciudades de Fethiye, Marmaris y Dalyan. Si bien tuvieron su tiempo de esplendor, fueron conquistadas por los persas, por Alejandro Magno, por los romanos y, finalmente, por los turcos.

¿Por qué en altura, por qué en la roca? La cultura licia consideraba que sus antepasados podrían renacer a partir de un ser alado y divino que vendría a buscarlos y subirlos a los cielos, por eso era necesario que se hallasen en altura y que la estructura resista. Aunque ya no se pueda notar, las tumbas estaban pintadas en colores fuertes y saturados. La tumba de Amintas es la más destacada por pertenecer a uno de los reyes de Telmessos. Se puede acceder generalmente de 9 a 18 hs.

  • Los restos de Letoon: Templo de Artemisa y otros templos son el atractivo principal en una gran zona arqueológica.
  • Anfiteatro griego en la ciudad, justo al lado del muelle.
  • El museo de antigüedades:  podes ir directamente caminando desde las tumbas, la entrada es gratuita y abre de 9 a 17 hs. No es un museo de los gigantes, ni voluptuoso, pero tiene valiosas piezas de las antiguas culturales locales y con grandes esculturas.

Naturaleza en estado puro

Existen varias playas y valles para visitar, entre cada isla y bahía, como el Valle de las Mariposas o las Cataratas de Düden. Podrás encontrar un listado sin fin de playas, pero nosotros visitamos las más cercanas en la ciudad, la Çalış Beach y Kidirak, y un día emprendimos en mini bus el viaje hacia Ölüdeniz. Recomendamos caminar y conocer el puerto para dar un paseo en barco, si te interesa, o sentarte a tomar algo ante el atardecer en el centro de la ciudad.

Paseo de la costa con locales y bares.
Çalış Beach, podes llegar caminando desde cualquier punto de la ciudad, por la costa, o en mini buses.
Un poco de vida playera y nada más.

En la playa de Fethiye probamos comidas con gusto a griego en la cadena Lemon cafe y en Ailem café degustamos unos fish and chips. Sobre la costanera también encontramos muchos bares para tomar algo y en la cadena «Tobicoo» hay comida local con buenas vistas de mercado.

La laguna azul de Ölüdeniz

Tranquila y preservada, la laguna está dentro de un parque nacional. Para llegar viajamos en minibus desde Fethiye a solo 6 LT y tardamos unos 20 minutos. Es una reserva con mucha paz y de agua cristalina, en donde después de caminar solo unos metros desde su ingreso, se abren paso, entre montañas, bahías y playas de agua calma. Su entrada cuesta 7 LT y es importante mantener la limpieza y tranquilidad del lugar, aspecto que se destaca en varios carteles.

Dentro  de la reserva hay baños y algunas cafeterías que te llevan el almuerzo hasta tu sombrilla. Se pueden alquilar tanto sombrillas como reposeras, y hacer deportes acuáticos a los que nosotros no nos animamos. Fuimos más bien en planes de no hacer nada en la playa, aunque no sea lo que más nos divierte, era lo que queríamos probar. Relajar un poco después de tanto caos y viaje desde Estambul hasta acá. Un deporte que sale muchísimo es el salto en parapente sobre la costa y entre los acantilados.

Senderismo turco

Fethiye es parte de la Ruta Licia de senderismo que une esta playa hasta Antalya. Un recorrido famoso por sus paisajes y porque implica un gran desafío. Son 500 kms de caminatas pasando por diferentes tipos de terrenos y colinas. ¿Cómo seguir el camino? Podes sumarte a grupos del lugar o bien seguir las señales de rectángulos rojos y blancos. Hay que ir preparado físicamente. Además, entre las actividades de aventura se hacen deportes de agua.

Como siempre recomendamos, al apuntarte para actividades de aventura o extremo es preferible averiguar un poco los antecedentes de cada empresa y no mandarse sin saber nada al respecto. No hicimos la caminata de la Ruta Licia, pero nos cruzamos con viajeros que venían de hacerla y ahora estaban relajándose en la costa. Algo que no conocíamos y nos pareció más que interesante para otro tipo de viaje.

En el centro de Fethiye encontramos muchos negocios, locales y vida nocturna de costa. Metiéndonos por algunas de las peatonales encontramos esta calle repleta de paraguas.
Instantánea de otra caminata por la ciudad.

Estación de buses en Fethiye y unos jabones que nos terminaron convenciendo de comprar después de verlos en tantas paradas. Son, generalmente, para pulir y purificar la piel. No es un baño turco, pero no están mal para regalar o regalarte durante el viaje.


Movilidad por la costa

Por toda la costa pasan mini buses que conectan las playas, con buena frecuencia. Se suelen pagar en efectivo, son económicos y prácticos. Las paradas a veces no están bien señalizadas, pero preguntando se llega, como siempre a todos lados. El primer día caímos en la tragedia de usar taxi, muchísimo más caro, porque no veíamos los buses. Cuando los vimos, fue volver a la real Turquía.

Como nuestra idea fue ir conociendo las playas, elegimos hospedarnos bien en el centro cosmopolita para ir movilizándonos. Luego de aquí emprendimos un nuevo viaje motorizado hacia Éfeso, la antigua ciudad romana. Hace click para seguir el recorrido.




Un comentario en “La costa turquesa de Turquía: Fethiye

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