Del Chaltén, Patagonia Argentina

Camino al Chaltén desde El Calafate: adentrarse en el viento

Ya habíamos aterrizado en El Calafate la noche anterior, cuando ese mañana nos levantamos pensando en conocer esta pequeña aldea, escenario de aquellas historias que comienzan con Érase una vez y finales abiertos.

Viajamos al Chaltén junto al equipo de Patagonia Dreams, que organizan excursiones guiadas, súper completas por todo el sur de nuestro país. En este caso el paseo incluyó la búsqueda por el hotel, guía en inglés y español que te cuenta todo lo que vas viendo durante el viaje y sus secretos, almuerzo en el lugar e indicaciones de caminatas por la ciudad.

El camino hacia El Chaltén desde El Calafate se hace en parte por la ruta 11 y, otra parte, por la mítica ruta 40 que une Argentina de norte a sur. El viaje lleva unas 3 horas en vehículo y son unos 200 km de distancia. Lo ideal es hacer alguna parada intermedia como para detenerse a relajar y apreciar el paisaje. Durante el camino y ya en la ruta 11 fuimos bordeando el Lago Argentino, del lado este, que conecta, tiempo después, con el Lago Viedma.

De la mano de nuestra guía, acercándonos al destino.

¿Hacia dónde vamos? A adentrarnos en el Parque Nacional Los Glaciares que tiene más de dos mil glaciares dentro, y que es la tercera reserva mundial de agua dulce del planeta y la tercera masa de hielo después de la Antártida y Groenlandia.

Un ratito después de iniciar el viaje, nuestra guía, Ainelen, nos indicó que ya estábamos sobre el suelo de la ruta 40. Una ruta en la que es imposible alcanzar el horizonte. Durante nuestro camino, la constante del paisaje es como en toda la Patagonia: plantas color amarillo, ocre y hasta gris, que son espinosas y que soportan este clima. El viento fuertísimo y temperaturas de hasta -15 grados.

Estepa patagónica.

La estepa estaba desolada, cada tanto caían unas gotas de lluvia, y cuando no, se avistaba algún animal sobre alguno de los costados. Guanacos y chulengos (la cría), los más destacados por nuestro equipo de viaje para ir buscando entre el paisaje.

Mientras seguíamos avanzando, el río Santa Cruz se dejó ver y lo empezamos a seguir de costado. Este río es uno de los más importantes del país y tiene a su alrededor unos 380 km de sitios arqueológicos, aún inexplorados. Es el famoso río que navegaron Charles Darwin y Fitz Roy, hasta que Perito Moreno descubrió en 1877 su origen, dando con esto no solo un acto de toponimia, sino, también, de soberanía nacional.

Las montañas del camino no son las típicas del norte, ni las de zona mendocina. Las montañas tienen capas de colores, son como esos frasquitos que te venden en la costa argentina en que alguien con mucho trabajo inventó con arena de colores un paisaje diminuto. Capa sobre capa.

Es que aquí, esto que vemos como suelo fue, antes de la formación de la Cordillera de los Andes, fondo marino. Es un gran museo a cielo abierto, en donde se han encontrado bosques de corales, restos de dinosaurios y aves: un verdadero portal hacia el pasado.

Nuestra guía nos contó que hay dos maneras de recorrer
este antiguo lecho marino:

1. Desde el bosque petrificado de La Leona.
2. Haciendo una bajada en kayak desde el río La Leona, y después una caminata de dos horas por las montañas.

En esta charla estábamos cuando hicimos nuestra parada técnica en el famoso parador La Leona. Un sitio con historia patagónica, en donde los caminos de muchos navegantes y viajeros del siglo pasado se unieron. Lo que más nos llamó la atención es la cantidad de motos que había en la puerta. Motos y motoqueras/os que estaban ahí seguramente cumpliendo un sueño, viviendo el desafío de atravesar la ruta 40 sin vientos ni lluvias que los frene.

Al volver a la ruta, el destino fue seguir paralelamente el Lago Viedma. Es el lago más largo de Argentina formado por abrasión glaciar, y bordea 350 km de tierra de glaciares. Este glaciar, el Viedma, es el más grande de la Patagonia y el que, lamentablemente, retrocede más rápido. Abarca unos 70 km de largo, y el Perito Moreno unos 30 km. Sí, es tan grande como la ciudad de Buenos Aires.

¿Por qué los glaciares se rompen? Algo que muchos nos preguntamos. Los hielos avanzan y retroceden por períodos glaciales, siempre están en movimiento. Se mueven por el cambio de los ciclos astronómicos que se dan cada cierto tiempo, y cuando el eje de la tierra se inclina levemente, entonces, la temperatura es más alta o más fría, y eso hace que vaya cambiando la disposición glaciar. Por este avance y retroceso constante es que desde hace millones de años se formaron los lagos patagónicos. Y por supuesto, el cambio climático y la contaminación ambiental genera que estos retrocesos sean cada vez más rápidos y los desprendimientos más intensos e irrecuperables.

Toda esta zona ventosa, que tiene como frente a la Cordillera de los Andes, recibe los vientos del Pacífico que la saltan y caen en forma de lluvias, que se transforman en nieve. Cae nieve todo el año sobre la montaña, nos aseguró nuestra guía. Esa nieve es la que forma hielo glaciar hasta el día de hoy, y que capa sobre capa, sigue conformando la gran masa de nieve.

Y después de ver los lagos y buscar animales por la ruta,
llegamos al Chaltén:

La capital del trekking o la Narnia argentina

La ciudad del Chaltén debe su nombre a la montaña Chaltel o montaña azulada, una montaña a la que una nube se le hizo amiga y ahí se quedaron charlando. Hoy en día es más conocida bajo el nombre del comandante Fitz Roy, aquel que surcó estos valles junto a Darwin hace muchos años.

La ciudad de solo 1500 habitantes y catalogada como la más joven del país, se encuentra a los pies de las altas cumbres que dividen Argentina de Chile, y su población está en la transición entre la estepa y el bosque andino patagónico. La ciudad forma parte del Parque Nacional Los Glaciares, justamente sus montañas se acercan a uno de los límites norte del Parque.

Algunos recorridos
de trekking y senderismo

Vistas desde la camina a Laguna Capri.

La capital del trekking invita a quedarse y caminar por alguno de los senderos que varían de entre 1 a 70 km. Hay para todos los estados físicos y gustos. Por otro lado, los campamentos dentro del Parque Nacional son gratuitos y libres. Hay que ir equipados con abrigo porque arriba siempre refresca y, para los aventureros pero improvisados, hay casas que alquilan el equipo de campamento (bastones, carpa, calentador, etc.).

Algunos consejos y un punteo para emprender estas caminatas:

  • Autoguiarse y caminar por algunos de los clásicos caminos: Mirador de los Cóndores y de las Águilas, y Chorrillo del Salto. Estas dos no requieren ningún tipo de entrenamiento ni son difíciles.
    Hay otros caminos, un poco más complejos y largos: Laguna de los Tres, Laguna Torre y Loma del Pliegue Tumbado.

  • En la parada de buses que está al ingresar a la ciudad se ofrecen mapas y todo tipo de info del lugar para actividades, caminatas y circuitos. 

  • Laguna Capri en sendero de Laguna de los Tres: Al comenzar el sendero se va mayormente en subida salvo un tramo del medio.  Cuando se bifurca el camino es mejor seguir hacia el mirador y de allí a la laguna Capri. Así, el camino es más llevadero y se va caminando sin darle la espalda al Fitz Roy.

  • Al bajar de la montaña, sobre la Av. San Martín se encuentran la mayoría de los negocios y lugares para descansar. Entre cervecerías artesanales, un puñado de restaurantes y algunas casas de café. Son clásicas las carnes argentinas y los wafles bien cargados después de tanto caminar.

¿Qué no te puede faltar en esta visita?

  • Agua, protector solar y gorro. Abrigos y cámara de fotos. Si vas a caminar más de 4 km es recomendable no volver manejando para dominar el cansancio. 

  • Podes tomar agua de las lagunas y ríos, escuchar la naturaleza todo el tiempo y soñar con cruzarte pájaros carpinteros y huemules.

  • Solo dos aerolíneas llegan al Calafate, Aerolíneas Argentinas y LATAM. Chequeá en sus páginas los vuelos para realizar esta escapada o estadía al Chaltén.

  • En este último tiempo se volvió un clásico pasar la noche en domos o carpas ecológicas. Si te gusta la naturaleza y despertar en un espacio único frente a las grandes montañas patagónicas es lo ideal.
    Algunos de estos campings se encuentran en el camino hacia la Laguna del Desierto. No son económicos, son más bien como campings de lujo, los llamados «gamplings». Para nosotros es un pendiente!

  • Ropa cómoda y zapatillas de trekking. Si sufrís de sensibilidad en los oídos llevate tapones para el viento. Si tenes bastones de caminata, es el lugar para estrenarlos.

  • Si vas a acampar, lleva bolsa de dormir para temperaturas bajas porque durante la noche y en altura la temperatura baja mucho más. Recordá que los campings dentro del Parque Nacional son gratuitos.

  • A menos que consigas hospedaje con wifi, solo Movistar tiene buena señal en la ciudad.

Gracias a este hermoso país que tenemos por permitirnos seguir descubriendo sus diferencias, sus costumbres, historias y paisajes. Nos llevamos esta pequeña ciudad en nuestra memoria con la idea de volver para pasar una noche entera y seguir caminándola.

Nos gusta apreciar a la distancia que la mirada se extiende más allá del camino, que no hay pausa en el horizonte, que se puede intentar abarcar aunque sea por un rato, por un día, la naturaleza en sí misma, las majestuosas montañas y el antiguo suelo marino.

Si tenes alguna duda o queres dejarnos un comentario, te leemos debajo 🙂

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