Ámsterdam

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Primeras vistas de la ciudad.

A orillas del Río Amstel se creó en el siglo XII un dique (Dam) que daría inicio, junto a varios canales, a la ciudad de la Tolerancia y la Igualdad en Europa desde fines del siglo XX.

Durante varias épocas, Ámsterdam fue el centro comercial de Europa y su puerto el más importante, junto al de Portugal. Caracterizada por un grupo de pescadores muy influyentes y por el comercio portuario, creció y se distinguió en la zona, hasta ver su época oscura con la llegada de la Segunda Guerra Mundial. En ese entonces, y durante 5 años, sufrió la ocupación nazi y la invasión y persecución a los judíos que nos dejó una de las historias más conmovedoras, la de la pequeña Anna Frank y su familia, que vivieron ocultos tras una biblioteca secreta en un anexo de su casa por más de 2 años.

Luego de la guerra, Ámsterdam floreció como sus hermosos tulipanes, pero ya no volvería a ser su puerto lo destacable, sino su cultura de tolerancia, sus bicicletas, sus canales, el arte y la arquitectura.

Llegamos una mañana de invierno a la estación Central de Ámsterdam y la aventura había comenzado. Viajamos desde Bruselas en un trayecto en tren que fue súper cómodo, duró poco más de 2.30 hs y el tren tiene wi-fi, y opción de servicio a bordo.

Una vez que llegamos al centro neurálgico de la ciudad, la plaza Dam, encontramos:

– el Monumento Nacional (antiguo ayuntamiento).
– el Palacio Real.
– la Iglesia Nueva (Nievwe Kerk).
– el obelisco dedicado a los soldados caídos durante la Segunda Guerra Mundial.

En nuestro viaje comenzamos el recorrido con un Free Walking Tour para tener un primer panorama de la ciudad, luego dimos varios paseos en bici para conocer zonas menos céntricas.

Quedamos deslumbrados por las largas escaleras que las casas esconden, sus recovecos, como por los barcos en donde vive gente sobre los canales. Otro de los atractivos son los edificios grafiteados o pintados por artistas locales. El movimiento Okupa, que comenzó en los años 40 y afianzó la práctica legal de la ocupación en Holanda, se conformó por un grupo de jóvenes, artistas y bohemios que tomaban casas y edificios públicos abandonados para su intervención y vivienda. Hay muchas de ellas y se pueden reconocer por sus fachadas pintadas.

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Una de las fachadas de un edifico pintado por el movimiento Okupa.

¿Qué te recomendamos visitar en Amsterdam?

– Rentar una bici y salir a recorrer sus canales y sus calles.
– Entrar y consumir lo que te apetezca, aunque concurridos y famosos, a algún coffee shop.
– Recorrer al atardecer la Plaza Spui y su mercado: es una zona de mucho movimiento y de cafés.
El Barrio Rojo: ¿sabías que la prostitución es legal desde 1911 en los Países Bajos? Cerca de aquí se encuentra la Iglesia Antigua, vaya paradoja. Aunque la zona roja es muy turística, sigue siendo uno de los símbolos holandeses que remiten a la libertad y la diversidad.
– La Torre Westerkerk que con sus 85 mts de altura nos dio una vista única de la ciudad.

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Notarás la inclinación de sus edificios y los grandes ventanales que dejan todo a la vista.

Si te gustan los Museos te recomendamos:

1. La Casa Museo de Ana Frank, en el barrio de Jordaan: barrio bohemio y con una arquitectura sorprendente. Ir con fuerza espiritual, sobre todo, porque el recorrido por dentro de la casa de Ana y su historia puede resultar bastante movilizador.

2. Museo de Van Gogh. Ideal para conocer las obras y la historia de este artista, así como contextualizar su vida en esta ciudad y sus influencias en el arte moderno y contemporáneo.

Al salir de allí, compramos una postal con un cuadro del pintor para enviar a nuestras familias en Buenos Aires. Las estampillas se pueden comprar en el mercado de flores. Si no enviaste nunca una postal estando en viaje, te lo recomendamos! No deja de ser una experiencia única para el que la recibe a miles de kilómetros, como para quien la envía lejos de casa.

3. Museo de la Resistencia: reflejo de los 5 años de ocupación nazi. Es un buen sitio si te gusta la historia, y, además, permite entender cómo afectó y como reflotaron sus historias y sus vidas los habitantes de la ciudad después de la ocupación.

Nosotros adoramos los mercados, así que salimos a recorrer el Mercado de las Flores: allí encontramos tulipanes, plantas, postales y artículos de jardinería. Es realmente una visita única en Holanda.

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Tulipanes en el Mercado de las Flores.

¡Lo mejor será perderse por sus callecitas y canales!

Te recomendamos visitar en nuestro blog las visitas cercanas de Ámsterdam para vivir con nosotros el water trip por los pueblos de Volendam y Marken.

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