Emprender un safari por libre en el Parque Nacional Kruger – Sudáfrica

Este post resume algunos datos y tips para animarse a recorrer el Parque Nacional Kruger en Sudáfrica, que es una de las reservas más grandes del continente y elegida por viajeros/as de todo el mundo para entrar a este verdadero mundo animal.

Por qué viajamos al Kruger

Una de las preguntas que más nos hicieron al volver fue por qué habíamos visitado el Parque Kruger en nuestra vuelta hacia Sudáfrica cuando ya habíamos visitado otros tres parques nacionales en el viaje por África. Nuestra respuesta inmediata fue: cómo no visitarlo cuando se viaja a Sudáfrica si es la reserva de animales más grande del país y fue la primera en recibir el nombre de reserva natural, y esto gracias a Paul Kruger, quien fue presidente y opositor a la dominación inglesa en territorio sudafricano a fines del siglo XIX.

Desde su traspaso de reserva de caza a parque natural alrededor de 1920, los turistas del mundo comenzaron a llegar en manada para ver a esas mágicas especies de animales que nunca habían pensado ver en su hábitat natural.

El parque comprende unos 20.000 km cuadrados y se encuentra entre las provincias de Limpopo y Mpumalanga, y las fronteras de Mozambique y Zimbabwe. No voy a contarte mucho de cifras porque no se acercan ni siquiera a lo que realmente significan, son solo números, pero imaginate la inmensidad de este lugar si te digo que conviven más de veinticinco mil búfalos y unos once mil elefantes.

Es la gran casa de los mamíferos africanos, es la gran casa de muchísimos animales, por eso ante todo: Respetar siempre su hogar, su entorno natural, y leer el instructivo que te entregan al ingresar para tener orientación certera sobre dónde hacer fuego y eliminar los residuos, cómo manipular alimentos y elegir las rutas.

Viaje desde el Kruger a la ciudad de Johanesburgo o viceversa


Viajar desde el Kruger hacia la ciudad de Johanesburgo fue simple, nos llevó unas 5 horas. En el camino pasamos por una gran reserva en donde el camino se llenó de niebla y el paisaje era montañoso.

Hay que llevar efectivo para abonar los varios peajes que se encuentran en el camino. Nosotros pagamos estos peajes, en este orden y todo en rands sudafricanos—> Peajes 40, 52, 50 y 11.

Desde Sudáfrica se puede ir en auto y para circular dentro del parque es recomendable ir en 4×4, sobre todo en época de lluvias. Como en otras reservas, la mayor parte es pública y de libre tránsito, aunque no hay que salirse del camino por propia seguridad y la de los animales. Mantener una distancia prudente y no pasarse de los 40/50 km permitidos de velocidad (siempre hay carteles que indican la velocidad permitida).

Las zonas privadas están manejadas por empresas turísticas que desempeñan servicios de hotelería más bien lujosa, aunque siempre hay opciones de campings para instalarse al aire libre.

Cuándo ir al Kruger y cómo pagar la entrada

Es posible visitar esta gran reserva todo el año: desde junio a agosto es invierno y, como el clima es seco, los animales se concentran en las pequeñas zonas de agua. Esto hace que sea más fácil ver manadas. En el verano, de septiembre a abril, la vegetación florece y los animales andan más dispersos, aunque es una buena época para ver a las crías que nacen durante este período.

El ingreso al parque sale unos 400 rands sudafricanos para los adultos y la mitad para los niños/as. Como nosotros ingresamos directamente por Mozambique abonamos la entrada con tarjeta de crédito al pasar la frontera, pero es posible comprarla directamente online en la página oficial de los SANP: South African National Parks.

Recomendamos llevar el ticket con toda la documentación que te entregan durante toda la estadía, ya que te lo pueden solicitar tanto al entrar como al salir del parque.

Mirar un poco el mapa

Al ingresar y abonar la entrada es ideal solicitar el mapa de todo el Kruger en donde se encuentran los puntos para visitar: reservas de animales y espacios destacados, así como el detalle de los caminos internos.

No es posible darse una vueltita por todo el parque para comparar alojamientos porque es inmenso. Lo ideal es mirar el mapa al ingresar y elegir el alojamiento para ir directamente, o lo mismo si ya se ha elegido desde antes de entrar.

Otra manera de familiarizarse con el lugar es visitando la página oficial de los parques nacionales de Sudáfrica. Ingresando acá podes leer toda la info necesaria según el parque al que vayas. Desde precios de entradas, ofertas de alojamiento, y cuestiones climáticas o de caminos.

El Parque Kruger tiene 9 puertas de acceso y la más concurrida es la puerta sur llamada Crocodile Bridge. Es posible recorrer la reserva de sur a norte o al revés, o solamente a lo ancho como hicimos nosotros. Existen varios ríos en la zona, pero los más famosos son los ríos Sabie, Olifants y Crocodile. Paso obligado de varios safaris y además se ubican cerca algunos campamentos.

¿Dónde hospedarse en el Kruger?

La forma de elegir el tipo de alojamiento depende del dinero que se quiera gastar y los días para viajar por dentro. Existen desde main rest camps, que son campings con posibilidad de alquilar bungalows o acampar en carpa o en camionetas con carpa, hasta bush lodges y lodges privados dirigidos a un turismo más lujoso. Desde ya sin sentido para nosotros internarse en la sabana africana en un hotel lujoso, además que, claro, difícil de pagar.

Existen más de diez campings en los que quedarse, y la mejor opción es elegirlo por la distancia que te lleve manejar desde dónde ingreses al Kruger. Haciendo click acá podes acceder al mapa general del parque en donde se marcan los principales accesos, campings y rutas internas.

Nosotros ingresamos por la Giriyondo Border Post y anduvimos por dentro del parque unas dos horas hasta llegar al camping que elegimos para pasar dos noches, el Letaba Rest Camp (sí, lo re recomendamos).

Otro aspecto a tener en cuenta es el horario de ingreso al parque: las puertas de acceso suelen abrir a las 6 am y cierran a las 17 hs, por lo que es necesario ir con un plan de viaje tanto al entrar como al salir y no perder tiempo si el horario de cierre se acerca para evitar multas.

A diferencia de otras reservas que hemos visitado en África, esta está más que organizada y tiene todo tipo de servicios, variando según el tipo de comodidad del camping. Además, está todo cercado y los animales no ingresan al recinto. Detalle que quizá para un safari más conservador está bien, pero pierde la magia de estar completamente libre en la sabana, como sí vivimos en Botsuana y Zimbabue.

Dentro de los campings suele haber tiendas para comprar comida, agua y recuerdos. También, estaciones “Total” para cargar combustible y ATMs para tarjetas africanas.

¿Qué hacer en los campings?

Cada camping ofrece servicios de todo tipo: restaurantes, museos y visitas organizadas como safaris, caminatas, y espacios para cocinar y de recreación. En donde nos quedamos nosotros (Letaba Camp) había dos piletas y una zona para tomar sol. Y un gran negocio para comprar comida y merchandising del Kruger.

Asimismo, desde los campings se organizan los famosos safaris o game drive. Son salidas en camionetas de grupos reducidos, en las que un guía te adentra en la sabana para ver animales. Es recomendable ir bien equipado/a al safari, es decir, con ropa cómoda, binoculares, cámara de fotos y gorro. Según el camping o empresa que contrates, suelen costar entre 200 a 600 rands por paseo. De 14 a 45 dólares.

Para los safaris pagos se recomienda reservar con un poco de antelación. Si ya lo tenes decidido es mejor reservarlo cuando llegues al camping, y siempre dependerá de las condiciones climáticas si se hace o no.

Cocinando en el camping de noche. Las cocinas de uso común tienen luz eléctrica.
Estación de servicio en Kruger. El precio es solo un poco más caro que por fuera.
Zona de piletas y recreación del camping.


¿En qué momento hacer un safari pago o por libre?

Nos han recomendado tantos horarios como opciones hay. La realidad es que no hay un momento específico para hacerlo, ya que tanto al amanecer, a la tarde o a la noche, los animales salen en busca de alimento o simplemente a caminar.

Como en otras reservas africanas podrás ver al grupo de los Big Five: leones, leopardos, rinocerontes, elefantes y búfalos. Pero no solamente esto, sino que más de mil tipo de aves, reptiles e insectos.

Además de ver a los animales por nuestra cuenta, nosotros hicimos varias caminatas adentro del camping antes del anochecer. Durante el día cerrábamos la carpa del techo para ir a algún mirador o pasaje natural con la camioneta.

Hay muchos puntos recomendables para visitar,
nuestros elegidos son:

  • Los Big Five.
  • Otros animales como elefantes, jirafas, hipopótamos, rinocerontes, entre miles más.
  • Buscar árboles africanos como los altos baobabs o los bajitos mopanes.
  • Luego, hay otras acciones más artificiales, aunque no por eso no recomendables, que ayudan a conocer el entorno natural de estos animales como el Museo de los Elefantes en el Letaba Camp; las ruinas de Albasini y las de Masorini; y el memorial de la Biblioteca Stevenson-Hamilton.

Safari por libre

Hacer tu propio safari en auto o camioneta, más allá de todo lo que puedan ofrecerte en los campings, es súper fácil y posible. El parque está bien señalizado por dentro como para saber en todo momento en qué zona estás, qué podes visitar cerca y con caminos marcados.

Los caminos internos tienen parajes alejados o bifurcaciones, también señalizadas, planeadas para poder tener una mayor chance de ver animales saliéndote del camino más transitado. Todo depende de la suerte que toque.

Nos han dicho que tanto a la mañana como al atardecer son los mejores momentos para ver animales, pero no siempre es así. Depende un poco del día y lo mejor es prestar atención en todo momento. Muchas veces en la ruta nos cruzamos con otros/as viajeros/as que nos comentaban de los animales que habían visto de dónde venían. El boca en boca es la regla primera aquí dentro.

También, las carteleras en los campings y en las puertas de ingreso llevan un registro de los avistajes, y ahí es posible conocer cuáles son los animales que más andan merodeando por la zona.

Lo recomendable para salir de safari y para visitar el parque en todo momento es llevar ropa cómoda, algún abrigo para la noche, una buena cámara de fotos, gorro y protección solar, así como repelente de mosquitos que hay que ponerse todos los días. Sobre todo en la zona baja de las piernas y los pies para evitar picaduras de mosquitos o algún otro insecto.

Es aconsejable tener bebida a mano si hace calor, algo de efectivo por las dudas de que las tarjetas fallen, y campera para lluvia. El clima puede tornarse un poco loco en esta zona y las lluvias son intensas.

Algo que nos prestaron allí porque no habíamos llevado y ahora sí les podemos recordar que carguen en sus bolsos son los binoculares y una carpetita plastificada para trasladar todos los documentos como entradas y pasaportes.

¡Gracias por leernos! Dejanos un mensaje si tenes alguna duda o comentario, o si te podemos ayudar en algo más que no hayamos contado.

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