Irkutsk, el portal hacia el Lago Baikal

31 horas hacia Irkutsk, la ciudad de casitas de madera.
Nuestro portal hacia el Lago Baikal.

El Lago Baikal congelado.

Un largo viaje en tren nos llevó desde Novosibirsk hacia Irkutsk, en donde conoceríamos qué es el transbaikal: aquella región rusa que queda más allá del Lago Baikal, en el corazón de Siberia. La ciudad nos sirvió de apoyo para prepararnos y poder llegar al lago, el viaje total fue largo y un día lluvioso nos recibió en estas calles antiguas.

En la estación, antes de llegar.
Buscando a Lauri. ¿Me vieron?

Cuando pasa un tren de otro color y todos nos sorprendemos
porque resalta ante tanta calma.

IRKUTSK: La estación se ubica en la calle Ulitsa Chelnokova, 1.

La París de Siberia

Qué diría Julio Verne si viniera con nosotros en este tren, o su personaje Strogoff, que llega como último destino de su viaje a esta ciudad. Posiblemente esos personajes hayan pisado una ciudad siberiana menos industrializada y con más casitas de madera, una aldea que no se haya quemado o lentamente inundado. La realidad es que Irkutsk es zona de magia blanca y hechizos, en donde una cultura milenaria de nieve, naturaleza cruel y aldeas se entrecruzó con el exilio y el pensamiento citadino.

El trayecto más frío

Recordar lo que fue llegar a Irkutsk es pensar en todo lo que uno se imagina de llegar a la Siberia. Aún más frío, aún más madera, más soledad y silencio, un poco más de incertidumbre.

La historia deja huellas y nos cuenta que a esta ciudad fueron deportados y exiliados quienes se oponían a los mandatos del zar Nicolás I, es por esto que sus casas, las típicas casitas de madera que se ven en la Rusia oriental y asiática, son producto de este movimiento obligado, cultural y demográfico. El estilo de estas casas es el llamado “decembrista”: toma su nombre de la revuelta de diciembre de 1825 contra la Rusia Imperial. Quienes se sublevaron fueron llamados así, y también algunas de sus conquistas, como las casas que construyeron, los escritos que dejaron y algunas corrientes que los siguieron.

Lo destacable de esta ciudad siberiana es que se encuentra entra las dos orillas del río Angará. Este río nace en el Lago Baikal y con sus aguas bordea la aldea. Pero es del río Irkut, otro río que la rodea de frente, por el que la ciudad tiene este nombre. Parte de su fuerza mágica proviene de aquí, de su encastre natural entre la afluencia del agua, constante agua que la protege y le abre nuevas puertas.

En la ciudad de Irkutsk paramos solamente como traslado hacia el Lago Baikal. Sí pudimos visitar desde la estación las calles céntricas, un poco a pie, otro poco en tranvía, y apreciamos las bonitas casas de la antigua aldea siberiana.

Las calles principales son la Karl Marx y Lenin en donde podemos ver edificios antiguos, de piedra y de madera, las llamadas izbás: casitas rurales, típica vivienda campesina. En general, las casas de madera son bajas, de dos pisos, con dinteles decorados, colores pasteles, y altas ventanas que llegan casi al suelo y cubren todos sus lados.


La estación a la que llega el tren transiberiano es la Estación de Irkutsk-Passazhírskiy, es un monumento para la ciudad y desde la que se conecta con el interior de Rusia y los destinos internacionales de Mongolia y China, habiendo sido construida en 1899. La estación es inmensa y cuenta con varios servicios, como un espacio diferencial tipo vip, baños y lugares de descanso.

Sitios destacados para visitar en Irkutsk

  • Monasterio Znamensky, de 1689, de los más antiguos en Siberia.
  • Catedral de la Epifanía y la Iglesia de Nuestro Salvador.
  • Plaza Kirova, allí se encuentra la oficina de Turismo por si necesitas información de la ciudad, del Lago Baikal y cómo moverte.

Las comidas siguen siendo similares a las de los Urales, la Rusia Oriental, pero aquí se come sobre todo pescado. Entre lo que hemos probado está el Omul, un pescado ahumado de las aguas siberianas; pelmenis y pelmenis siempre, y la sopa borsch para mantener calentita el alma.

Cómo ir al Lago Baikal desde Irkutsk

Para visitar el Lago Baikal desde Irkutsk o bien desde Ulan-Ude hay un servicio de buses públicos, también combis privadas. Ambas parten de la estación central de buses.

Hay cuatro pueblos o aldeas, que son los más frecuentados, y desde los cuales podrás ver y sentir el Lago Baikal. Aquí te contamos cómo ir, cómo son, y a cuál fuimos nosotros:

  1. El primer punto y más cercano es Listvyanka. Es un pueblo con salida al lago, a tan solo una hora en transporte de la ciudad. Es recomendable para quienes van poco tiempo hasta aquí y quieren ver el lago, porque te permite ir y volver en el día. Para ir podes ir con bus público desde la estación central de Irkutsk o enfrente de esta hay combis privadas que te llevan a todos estos puntos que te vamos a contar. El valor es el mismo, 100 Rublos por persona.
  2. Parar en Slyudyanka. Es parada obligatoria del tren transiberiano por lo que si te decidís por este pueblo, que queda a unas 3 horas en tren desde la ciudad, debes bajar en la estación homónima con dirección hacia Ulan-Ude. También podes ir con el tren local de la estación central o en bus. Para apreciar este punto sur del lago, aunque no vayas a este pueblo como estadía, mira hacia la ventana cuando viajes a Ulan-Ude en tren. Inmensidad total.
  3. Angasolka, un pueblo más lejano, pero menos frecuentado para turistas. Para ir tenes que tomar el tren local hacia Sluydyanka y descender en Temnaya pad. Es de los puntos más alejados, más tranquilo, con un gran bosque y paisajes increíbles.
  4. Ahora vamos al final y en donde nosotros nos quedamos a dormir: la isla Olkhon.

La Isla Olkhon en el Lago Baikal

Para llegar a la isla tomamos desde la estación de bus central de la ciudad un mini bus que te lleva hasta el ferry con el que cruzarás hacia Olkhon, al pueblo de Kuzhir. Desde la estación de buses salen todas las combis hacia los pueblos que son tocados por este lago, los que más arriba te hemos nombrado. Seguramente haya muchos más, pero te hemos contado los más visitados y los que nosotros conocemos.

El viaje hacia la Oklhon cuesta 800 Rublos por persona (la combi), dura 4/5 horas, y el ferry que te cruza cuesta unos 300 Rublos más. Es recomendable tener efectivo antes de salir a la isla, ya que allí todo lo que quieras pagar con tarjeta, en caso de que funcione, tendrá un recargo.

Dónde dormir en la isla

Y comer y vivir, y todo lo que se te ocurra, porque Olkhon es una isla pequeña, de calles de tierra y arena, con algunos mercaditos (todos estaban cerrados cuando fuimos) y varios guesthouses que te ofrecen una pensión completa, agua caliente y todo lo que necesites. La comida es abundante y todo se acompaña, al estilo asiático, con té. Es un sitio muy tranquilo y en donde descubrirás lo que es vivir en una aldea siberiana. Nosotros nos hospedamos en el Usadba Nabaimar. Súper recomendable para tener una estadía tranquila y a orillas del lago.

Nuestras camitas en Usadba Nabaimar.

Disfrutar de la naturaleza

La isla se puede visitar caminando y si te alejas un poco podrás conocer los pueblos lindantes. Cualquier duda que tengas sobre horarios de la combi para regresar a la ciudad o cómo contratar paseos turísticos podrá ser resuelta en los hospedajes. Son, en general, de los pocos servicios que existen y, a menos que vayas en verano, no hay negocios ni lugares para comprar NADA. Sinceramente es un lugar para desconectarte de todo.

Podes buscar toda la info de este hospedaje en su página: http://nabaimar.com/

Algunas de las comidas de la pensión completa.


A los pies del Lago Baikal congelado casi por completo.

Bitácora del Lago Baikal

Ver cómo el barco iba rompiendo el hielo para acercarnos a la isla fue una experiencia surrealista. El frío era implacable, llovía un poco, y sin saber con qué nos encontraríamos, lo primero que hicimos fue caminar hacia el lago. Queríamos estar frente a esta maravilla con tanta fuerza espiritual.

Diferencia horaria en la isla e Irkutsk con Moscú: 5 horas más.

Y ahí estábamos, habíamos llegado al punto de inflexión natural del viaje y después del cual nos alejaríamos de Rusia, sin saber cuándo volveríamos a mirar atrás a este país del que ya formábamos parte. El Lago Baikal, conocido como el más profundo del mundo, más que un lago parecía un océano. No se veía nada más allá del horizonte y nos repetían esa historia de que si se volcara el lago sobre el mundo entero, todo se cubriría 20 cm de agua.

Su pureza, claridad y magia, se emparentaba a sus raíces. El chamanismo de la isla nos contó la fuente sagrada de las piedras de Shaman: la piedra contiene una cueva en donde vivió el dios Baikal y que es hasta hoy una fuerza mágica relacionada con el agua, a la que se le rinden tributos y se le piden deseos.

El lago existe desde hace más de 25 millones de años y contiene el 20% del agua dulce del mundo. También conocido como el Ojo azul de Siberia” acogió en sus orillas al pueblo indígena buriato, que hoy mantiene la llama de sus ritos.

Kushir, el pueblo principal de la isla, en donde nos hospedamos, es el más visitado por los viajeros. Aquí sus habitantes viven de la pesca y la pequeña ganadería. Las vacas andan sueltas por las calles.

Vacas en las puertas de las casas. Se quedaban ahí sentadas 
al pasar por al lado. 

En invierno el lago se congela por completo haciendo posible esquiar sobre sus aguas, y cruzar a la isla en camioneta/auto. Si tenes suerte podrás ver algunas focas autóctonas: las nerpas del Baikal.

Además, podes probar el baño ruso llamado banya”,  un tipo de sauna en el que luego de un baño caliente te refrescas con ramas frías con golpecitos en el cuerpo. Dejaremos a sus conciencias la leyenda que cuenta que si te bañas en el lago congelado tendrás 5 años más de vida.

La isla y el lago son un lugar único para no hacer completamente nada y relajarse frente a una maravilla del mundo y su naturaleza. Es extremadamente mágico ver tanta agua junta sin nada más alrededor.

El ferry que te lleva ida y vuelta de la isla.

Después de tres días en la isla estábamos listos para cruzar la frontera, enfrentarnos a algo aún más desconocido:
Mongolia, la vida nómade y rural, Mongolia allá vamos !

Hasta la vuelta, Rusia. Sé que vamos a volver.

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